Un campeón con peor récord que sus retadores
Para que tengas una idea de lo raro que es esto: los tres comodines de la Americana tienen mejor récord que el campeón del Oeste. Yankees, 93-68. Red Sox, 87-75. White Sox, 84-78. Y el martes, los White Sox, con tres victorias más, juegan en casa de Houston.
La pregunta que todo el mundo se está haciendo en Houston no es cómo se ganó el Oeste con .500. Es otra: ¿lo cambió todo la salida de Dana Brown?
El día que salió Dana Brown
El lunes 24 de agosto, los Astros anunciaron que se separaban de su gerente general "de mutuo acuerdo". Casi nadie lo leyó así: Brown llevaba cuatro temporadas, dos títulos de división (2023 y 2024) y un récord de 355-319 como gerente.
Ese día Houston estaba 65-66, empatado en el primer lugar con Texas, con 31 juegos por delante. Venía de un tramo en casa que dolió: del 14 al 23 de agosto ganó 3 y perdió 6, con un 3-18 contra los Angels y dos derrotas por una carrera ante los Athletics.
Lo curioso es lo que pasó después. No llegó un gerente nuevo. El dueño, Jim Crane, se quedó supervisando la operación y repartió el trabajo entre los asistentes Charles Cook, Gavin Dickey y Connor Huff, con Jeff Bagwell de asesor. Y al mánager, Joe Espada, le avisaron que no tendría contrato nuevo después de la temporada. Le dieron la opción de irse. Se quedó.
Antes y después: lo que dicen los números
Aquí no hay que creerle a nadie. Basta con partir la temporada en dos, el 24 de agosto:
| Antes del 24 de agosto | Desde el 24 de agosto | |
|---|---|---|
| Récord | 65-66 | 16-15 |
| Porcentaje | .496 | .516 |
| Carreras anotadas | 596 | 138 |
| Carreras permitidas | 640 | 126 |
| Diferencial | -44 | +12 |
| Diferencial por juego | -0.34 | +0.39 |
El récord casi no se movió: de jugar para .496 a jugar para .516. En 31 juegos, esa diferencia no llega ni a una victoria.
El diferencial sí se dio vuelta. Antes de la salida de Brown, Houston perdía por un tercio de carrera cada noche. Después, ganaba por casi cuatro décimas.
Y lo interesante es de dónde salió. La ofensiva no mejoró: anotaban 4.55 carreras por juego antes y 4.45 después. Lo que cambió fue lo que permitían: de 4.89 a 4.06 carreras por juego. Es decir, casi una carrera menos cada noche. El equipo que regalaba juegos dejó de regalarlos.
Ojo, que el camino no fue recto. El 9 de septiembre Houston iba 74-72. Del 10 al 20 se fue 3-7 y quedó 77-79, detrás de Texas. Lo rescataron los últimos seis juegos, 4-2 en Seattle y en casa de los Athletics, con un novato, Lucas Spence, metiendo los tres primeros jonrones de su vida en un mismo juego. El domingo cerraron con un 9-0 mientras Texas perdía en Minnesota y se quedaba en 80-82.
Entonces, ¿lo salvó el despido?
Nuestra lectura: el despido no convirtió a Houston en un buen equipo, pero coincidió con un equipo que dejó de sangrar.
Tres cosas lo sostienen:
- No llegaron refuerzos. No hubo cambios grandes después del 24 de agosto. Los que ganaron en septiembre eran los mismos que perdían en agosto. Si hubo un cambio, fue de ambiente, no de nombres.
- Terminaron con diferencial negativo: -32 en la temporada. Un campeón que permite más de lo que anota no es un equipo dominante; es un equipo que ganó los juegos que tenía que ganar en una división donde nadie llegó a 82.
- La prensa de Houston no le echó la culpa a Brown. Las columnas de esos días apuntaron más arriba, al dueño. Y en el vestuario, el que se llevó el crédito fue Espada. "Joe estuvo muy bien con nosotros todo el año", dijo Jeremy Peña. Precisamente al que le avisaron que se iba.
¿Hubo sacudida? Los números dicen que algo cambió: una carrera menos permitida por juego no es casualidad de una semana. ¿Fue por el despido? No lo sabe nadie. Pero si alguien en Houston quiere venderlo como la jugada que los metió en octubre, el diferencial le da un argumento. El récord, no tanto.
Yordan Álvarez, el MVP que no juega a la defensa
Si Houston está en octubre con 81 victorias, hay un culpable con nombre y apellido.
Yordan Álvarez terminó con .316 de promedio, 42 jonrones, 106 remolcadas y 1.033 de OPS, que es el porcentaje de embasarse más el poder, sumados. Ganó el título de bateo de la Americana y fue primero de su liga en promedio, en embasarse (.432), en poder (.601), en OPS, en boletos (109) y en bases totales (341). Le sacó 131 puntos de OPS al segundo de la Americana. Qué mide el OPS, explicado sin fórmulas.
Y no fue suerte. En nuestra base, su xwOBA, que es la calidad de su contacto convertida en producción esperada, quedó en .442: el mejor de las mayores entre los 135 bateadores que calificaron. Su promedio esperado según cómo le pegó a la bola fue .318; el real, .316. Se ganó cada punto. Qué es el xwOBA y cómo se lee.
Su rival es dominicano: Junior Caminero, de los Rays. 42 jonrones también, 101 remolcadas, los 162 juegos y la tercera base de todos los días para el mejor equipo de la Americana (98-64). Es su segundo año seguido con 40 jonrones o más.
| Yordan Álvarez | Junior Caminero | |
|---|---|---|
| Promedio | .316 | .276 |
| Jonrones | 42 | 42 |
| Remolcadas | 106 | 101 |
| OPS | 1.033 | .884 |
| xwOBA (nuestra base) | .442 | .364 |
| Juegos | 158 | 162 |
| Posición | Bateador designado | Tercera base |
El argumento de Caminero es el guante: juega una posición difícil todos los días. El argumento contra Yordan también es el guante: antes del año de Ohtani en 2024, ningún bateador designado a tiempo completo había ganado el MVP.
En la última encuesta de MLB.com, Yordan sacó 181 puntos y 29 primeros lugares; Caminero, 149. Nosotros estamos con la encuesta. Con el bate, la distancia entre los dos es de las que no se discuten: 149 puntos de OPS. Caminero hizo una temporada de lujo. Yordan hizo otra cosa. Cómo vemos la carrera por el MVP: el cronista y el analista.
Lo que viene
La Serie de Comodines arranca el martes 29 de septiembre, a las 5:00 p. m. (hora del Este), con los tres juegos en Houston. En la temporada, los Astros le ganaron 5 de 7 a los White Sox. Cómo funciona el wild card y por qué juega en casa el de 81, y cómo se rehicieron los White Sox, de 121 derrotas a octubre.
Lo que se va a repetir en la oficina el martes: Houston ganó una división con .500 y un solo hombre bateando como si fuera otro deporte.