La suma que no debería funcionar
OPS, por On-base Plus Slugging, es literalmente lo que dice: porcentaje de embasarse + porcentaje de slugging. Eso es todo.
- El OBP (On-base Percentage, porcentaje de embasarse) mide con qué frecuencia el bateador llega a base de cualquier manera: hit, boleto o pelotazo. Responde a "¿cuántas veces evita el out?".
- El SLG (Slugging Percentage, porcentaje de slugging) mide cuánto castigo reparte por turno al bate, dándole más peso al doble que al sencillo y al jonrón más que a nadie. Responde a "¿cuánto daño hace cuando conecta?".
Uno mide frecuencia. El otro, intensidad. Sumarlos es como sumar kilómetros con kilos: técnicamente no significa nada. Y aun así, cuando ordenas a los bateadores de la liga por esa suma, la lista se parece muchísimo a la lista de los que realmente ayudan a ganar.
Esa es la gracia del OPS. No es elegante. Es útil.
La escala real de esta temporada
Los números en abstracto no dicen nada, así que aquí está la vara medida con los bateadores de esta temporada que tienen volumen de turnos:
| Referencia | OPS |
|---|---|
| El mejor de la liga | 1.045 |
| Promedio | .746 |
| El más bajo con volumen | .568 |
El promedio de la liga es .746, formado por un OBP de .328 y un slugging de .418. Con eso ya tienes el mapa completo: por encima de .800 estás ante un bateador claramente bueno, y superar 1.000 es territorio de muy pocos. Esta temporada solo un hombre lo pisa.
Ese hombre es Yordan Álvarez, con 1.045: un OBP de .432 y un slugging de .613, con .319 de promedio y treinta y seis jonrones. Cuando alguien embasa en más de cuatro de cada diez turnos y además castiga así, la suma se dispara.
Detrás aparecen Shohei Ohtani con .942 y Pete Crow-Armstrong con .928.
Dónde el OPS te miente
Aquí está la parte que casi nadie cuenta, y es la razón por la que esta métrica es un punto de partida y no un veredicto.
Dos bateadores con el mismo OPS pueden ser jugadores completamente distintos. Esta temporada hay un ejemplo casi perfecto:
| Bateador | OPS | OBP | SLG | Promedio |
|---|---|---|---|---|
| Munetaka Murakami | .893 | .363 | .530 | .227 |
| Jake Bauers | .891 | .386 | .505 | .276 |
Dos milésimas de diferencia en el OPS. Y ahora míralos de verdad: Murakami batea .227 y compensa con un poder brutal —su ISO (Isolated Power, poder aislado), que es el slugging menos el promedio y aísla la potencia pura, llega a .303—. Bauers batea .276 y llega a base bastante más seguido.
Si tu equipo necesita a alguien que no haga out, no son intercambiables. El OPS dice que sí.
El contraste se repite en el otro extremo de la tabla. Gabriel Moreno tiene .855 de OPS bateando .307 con solo diez jonrones y un ISO de .163: casi todo su valor viene de embasarse. Ben Rice tiene .876 bateando .251 con treinta y cuatro jonrones y un ISO de .281: casi todo viene del poder. Números vecinos, oficios opuestos.
El defecto de fábrica
Hay una crítica técnica que conviene conocer: al sumar los dos números tal cual, el OPS trata un punto de OBP como si valiera lo mismo que un punto de slugging. No valen lo mismo. Evitar un out es más valioso que sumar bases, porque los outs son el recurso finito del béisbol: cada equipo tiene veintisiete y no hay más.
Métricas como el wOBA (Weighted On-base Average, promedio ponderado de embasarse) nacieron precisamente para arreglar eso, dándole a cada resultado el peso que le corresponde. El OPS se quedó porque es más fácil de calcular y de explicar, y porque acierta lo suficiente.
Cómo usarlo bien
- Como primer filtro, es excelente. Si ves un OPS por encima de .800, ese hombre está produciendo. No necesitas más para saberlo.
- Nunca para comparar dos bateadores parecidos. Ahí abre el OBP y el slugging por separado, que es donde aparecen Murakami y Bauers como lo que son: dos jugadores distintos.
- Siempre con el parque en la cabeza. Un OPS conseguido en un estadio que infla el poder no es el mismo que uno conseguido donde la pelota se muere.
El OPS es la métrica que te da el noventa por ciento de la respuesta con el diez por ciento del esfuerzo. Con saber que ese diez por ciento restante existe, ya lo estás usando mejor que la mayoría.