Yankees vs Rays, Juego 2: el inning de cuatro carreras
El partido se rompió en el quinto, y se rompió de una forma rara. Jonathan Aranda abrió con un sencillo a 109,4 mph y Junior Caminero lo siguió con un doble a 112,4 mph. La velocidad de salida es lo rápido que sale la pelota del bate; a partir de 95 mph ya es un batazo que duele en el guante. Esas dos fueron las pelotas más duras del inning, y ninguna impulsó una carrera.
Las carreras llegaron después, con lo más blando del partido. Liam Hicks bateó un rodado a 55,1 mph y Aranda anotó. Chandler Simpson bateó otro a 64,8 mph y anotó Caminero. Victor Mesa Jr. se ponchó: dos outs. Ahí Cam Schlittler dejó el juego y, con el inning a un out de terminar, George Lombard Jr. hizo un mal tiro en un rodado de Jonny DeLuca. Richie Palacios lo castigó con un sencillo de dos carreras. Cuatro carreras con dos rodados que no llegaban a la velocidad de un auto en la autopista y un error con dos outs.
Cuatro errores, cuatro jugadores distintos
Tres de los cuatro errores llegaron en el primer inning. Ryan McMahon falló un rodado de Yandy Díaz en tercera; en el rodado de Caminero, Jazz Chisholm Jr. tiró mal buscando el doble play y Díaz anotó; y a Austin Wells le marcaron interferencia del receptor, que también cuenta como error. El cuarto fue el de Lombard Jr. en el quinto. Cuatro errores, cuatro jugadores distintos: no es un mal día de uno, es una noche mala del guante entero.
| Dato | Yankees | Rays |
|---|---|---|
| Carreras | 2 | 5 |
| Hits | 4 | 8 |
| Errores | 4 | 0 |
| Carreras limpias admitidas | 2 | 2 |
La última fila es la noche entera: el pitcheo de Nueva York permitió tantas carreras limpias como el de Tampa.
¿Qué es una carrera limpia y por qué un error la borra?
Una carrera limpia es la que habría entrado sin ayuda de la defensa. El anotador oficial reconstruye el inning como si los errores no hubieran existido: si sin el error el inning se acababa, todo lo que entra después deja de ser limpio. La efectividad del lanzador (sus carreras limpias por cada nueve entradas) solo cuenta esas carreras, porque no sería justo cobrarle al pitcher lo que regaló el guante.
Por eso, de las cinco carreras de Tampa, solo dos fueron limpias: la de Aranda y la de Caminero en el quinto. La de Díaz en el primero llegó tras dos errores, y las dos de Palacios entraron después del error de Lombard Jr. con dos outs, cuando el inning debió terminar. Schlittler cargó con cuatro carreras, dos limpias, y Brent Headrick con una que no es limpia.
La ofensiva: un bateador contra todos
Nueva York pegó un hit en el Juego 1 y cuatro en el Juego 2: 5 de 58 en la serie, un promedio de .086. Las dos carreras son jonrones solitarios de Ben Rice, y los dos llegaron contra cambios de velocidad. En el cuarto le sacó a Freddy Peralta un cambio de 89,8 mph en cuenta de 2-2 y lo mandó a 372 pies a 100,1 mph. En el octavo le pegó a un cambio de 84,1 mph de Ian Seymour: 98,9 mph y 358 pies.
Rice fue 2 de 3 anoche; el resto de la alineación, 2 de 28. En esta postemporada lleva 7 de 15 (.467), cuatro jonrones y ocho impulsadas en cuatro juegos.
Ahora el contraste que nadie cuenta. En la serie, Nueva York puso en juego 17 pelotas a 95 mph o más (7 en el Juego 1 y 10 en el Juego 2), y solo 4 cayeron de hit. Contra Boston, en el Wild Card, fueron 18 carreras y 26 hits en dos juegos; contra Tampa, 2 carreras y 5 hits. El bate no está tan muerto como dice el marcador: el problema es dónde está cayendo la pelota. El detalle de cómo se le escapó el Juego 1 está en Drew Rasmussen y el Juego 1 ante los Yankees, y por qué la velocidad de salida es mejor juez que el promedio, en qué es la velocidad de salida en el béisbol.
Los abridores: Peralta cumplió, Schlittler no tuvo su noche
Freddy Peralta, el dominicano de Moca, lanzó 4 entradas y dos tercios con 3 hits, una carrera, un boleto y 3 ponches en 66 lanzamientos. Su temporada se partió en dos: 4.99 de efectividad en 22 aperturas con los Mets y 3.25 en 10 con Tampa. Su CSW anoche fue de 27,3%, por encima del 25,8% de su año. El CSW suma strikes cantados y swings fallados y los divide entre los lanzamientos: es la parte de la noche en que el pitcher gana sin que le pongan la bola en juego.
Cam Schlittler, que cerró la temporada con 1.95 de efectividad y 239 ponches en 193 entradas y dos tercios, duró 4 entradas y un tercio: 6 hits, 4 carreras (2 limpias), un boleto y 2 ponches en 76 lanzamientos. Su CSW fue de 25,0%, contra 30,3% en la temporada.
Cómo terminó: barrida en el Juego 3
Rays 4, Yankees 3, el miércoles 7 de octubre en el Yankee Stadium. El cubano Víctor Mesa Jr. decidió el juego en el sexto con un jonrón de dos carreras ante Max Fried, a 107.3 millas por hora y 401 pies. Anthony Volpe acercó a Nueva York en la parte baja con un batazo que en el campo se cantó jonrón y la revisión dejó en doble por la interferencia de un aficionado. Ahí se quedaron.
La serie terminó 3-0 y los números de Nueva York son los de un equipo que nunca entró en ella: .130 de promedio (12 hits en 92 turnos), 5 carreras en tres juegos y 31 ponches en 99 apariciones al plato. No estuvieron arriba en el marcador ni una sola entrada. Los errores de esta noche fueron el síntoma más visible; el problema de fondo fue el bate.
Nuestra lectura: el marcador culpa al bate y el bate tiene su parte, pero el Juego 2 lo decidió el guante. Con cuatro errores, Tampa necesitó apenas dos carreras limpias y dos rodados que no llegaban a 65 mph. Ahora te toca a ti: ¿es culpa del bate o del guante?
Preguntas rápidas
¿Quién ganó el Juego 2 entre Yankees y Rays?
Los Tampa Bay Rays, 5-2, el lunes 5 de octubre de 2026 en el Tropicana Field. Tampa gana la Serie Divisional 2-0.
¿Cuántos errores cometieron los Yankees en el Juego 2?
Cuatro, de cuatro jugadores distintos: McMahon, Chisholm Jr., Wells y Lombard Jr. Por eso, de las cinco carreras de Tampa, solo dos fueron limpias.
¿Cómo quedó la serie entre Yankees y Rays?
Tampa Bay ganó 3-0: 1-0 en el Juego 1, 5-2 en el Juego 2 y 4-3 en el Juego 3, el 7 de octubre de 2026 en el Yankee Stadium. Los Yankees quedaron eliminados.