Los dos números que hay que mirar juntos
- Chase% (chase rate, porcentaje de persecución): de todos los lanzamientos que un lanzador tira fuera de la zona de strike, en cuántos consigue que el bateador tire igual. Es la métrica del engaño.
- Zone% (zone rate, porcentaje de zona): qué proporción de sus lanzamientos van dentro de la zona. Es la métrica de la valentía.
Los dos por separado dicen poco. Juntos cuentan la historia completa, porque describen dos maneras opuestas de dominar.
Las referencias de esta temporada entre lanzadores con volumen de entradas: 30.6% de chase, 47.8% de zona, 28.0% de CSW y 11.8% de swStr.
El CSW% (Called Strikes + Whiffs, strikes cantados más abanicos) mide qué porcentaje de lanzamientos acaban en strike sin contacto. El swStr% (swinging strike rate, porcentaje de abanicos) se queda solo con los que fallaron tirándole.
Los que más engañan
| Lanzador | Chase% | Zone% | CSW% | Boletos% | Efectividad |
|---|---|---|---|---|---|
| Adrián Morejón | 37.6% | 49.3% | 33.2% | 6.8% | 2.78 |
| Cristopher Sánchez | 36.9% | 46.2% | 32.4% | 5.6% | 2.50 |
| Braxton Ashcraft | 36.9% | 51.6% | 30.7% | 5.5% | 3.68 |
| Tarik Skubal | 36.8% | 49.1% | 31.5% | 4.5% | 2.85 |
| Chris Sale | 36.0% | 49.4% | 32.4% | 5.4% | 2.16 |
Todos están alrededor de siete puntos por encima del promedio de la liga en chase. Y fíjate en la penúltima columna: ninguno pasa del siete por ciento en bases por bolas. Skubal, con 4.5%, es el extremo.
Esa es la señal de que el engaño es real y no desesperación. Un lanzador que tira mucho fuera de la zona y no consigue que le persigan reparte boletos. Estos consiguen que les persigan.
Dos caminos opuestos al mismo sitio
Aquí está la parte interesante, y se ve comparando dos nombres con casi el mismo chase:
| Zack Wheeler | Payton Tolle | |
|---|---|---|
| Chase% | 35.8% | 35.8% |
| Zone% | 42.1% | 53.1% |
| Boletos% | 7.0% | 6.8% |
| Efectividad | 2.92 | 3.08 |
Idéntico poder de engaño. Once puntos de diferencia en cuántos lanzamientos meten en la zona.
Wheeler vive fuera del plato: con un 42.1% de zona, la mayoría de sus lanzamientos no son strike, y se sostiene porque consigue que le tiren igual. Tolle hace lo contrario: 53.1%, de los más altos de la liga, y aun así engaña lo mismo.
Uno gana por seducción. El otro, por confrontación. Los dos funcionan, y ningún número por sí solo lo habría contado.
El que hace las dos cosas
Jacob Misiorowski rompe la tabla:
- 35.7% de chase, muy por encima del promedio.
- 51.4% de zona, también por encima.
- 36.5% de CSW y 19.7% de swStr, los dos mejores del grupo.
- 39.8% de ponches, con 5.9% de boletos.
- 1.75 de efectividad, con 1.93 de xERA que la respalda.
Es decir: llena la zona y consigue que le persigan afuera. Esa combinación es rara porque las dos cosas suelen ir en direcciones contrarias — cuantos más strikes tiras, menos motivos le das al bateador para perseguir. Que su xERA casi coincida con su efectividad significa que esto no es un espejismo: la merece.
La trampa de leer solo el chase
Un chase alto puede engañar al que lo lee. Cristopher Sánchez tiene 2.50 de efectividad y un xERA de 3.34: casi un punto por encima. Su capacidad de engaño es real, pero el resultado que muestra el marcador va por delante de la calidad del contacto que permite.
Griffin Jax es el caso más marcado: 35.1% de chase, buen número, y un xERA de 4.41 contra una efectividad de 3.63.
Por eso la disciplina de zona se lee junto al xERA, nunca sola. Te dice cómo domina un lanzador; no te dice si va a seguir haciéndolo.
Cómo usarlo viendo un partido
- Cuenta los strikes cantados en las dos primeras entradas. Si el ampáyer le está dando el borde de afuera, ese lanzador va a tener una noche larga de chase.
- Mira qué hace en cuenta de dos strikes. Ahí es donde el chase se cobra: el lanzamiento que se va de la zona y el bateador persigue igual.
- Si reparte boletos con chase alto, desconfía. Significa que está tirando afuera sin conseguir que le tiren.
El béisbol lleva un siglo llamándolo "sacarlo de su zona". Ahora sabemos exactamente cuántas veces lo consigue cada quién.