La métrica que ordena esta lista
El xwOBA (expected Weighted On-base Average, promedio ponderado de embasarse esperado) es la métrica más completa que existe para juzgar a un bateador de un vistazo.
Hace tres cosas que las estadísticas clásicas no hacen:
- Pondera cada resultado por lo que realmente vale. Un jonrón no cuenta igual que un sencillo, y un boleto cuenta, cosa que el promedio de bateo ignora por completo.
- Usa la calidad del contacto, no el resultado. Mira con qué fuerza y con qué ángulo salió cada pelota, y le asigna el valor que ese batazo produce históricamente.
- Por lo tanto, ignora la suerte, la defensa rival y el parque.
La escala: por encima de .320 ya estamos ante un buen bateador. Por encima de .380, ante uno de los mejores del béisbol.
Su hermano sin la "x" es el wOBA (Weighted On-base Average), que hace lo mismo pero con los resultados que efectivamente ocurrieron. La diferencia entre los dos es la historia que cuenta esta pieza.
Los quince que mejor le pegan
| Bateador | xwOBA | wOBA | Diferencia | Jonrones | OPS |
|---|---|---|---|---|---|
| Yordan Álvarez | .458 | .435 | −.023 | 36 | 1.045 |
| Shohei Ohtani | .409 | .395 | −.014 | 30 | .942 |
| Pete Alonso | .392 | .371 | −.021 | 29 | .858 |
| Bryce Harper | .391 | .377 | −.014 | 25 | .873 |
| Alec Burleson | .385 | .364 | −.021 | 21 | .844 |
| Miguel Vargas | .384 | .359 | −.025 | 28 | .834 |
| Bobby Witt Jr. | .383 | .357 | −.026 | 16 | .825 |
| Mike Trout | .382 | .358 | −.024 | 20 | .816 |
| Willson Contreras | .380 | .400 | +.020 | 25 | .927 |
| Drake Baldwin | .375 | .352 | −.023 | 21 | .803 |
Yordan Álvarez está solo en la cima, y no por poco: sus .458 de xwOBA le sacan casi cincuenta puntos al segundo. Con 36 jonrones y 1.045 de OPS, es el único bateador de la liga cuyo dominio no admite discusión desde ningún ángulo.
El patrón que salta a la vista
Mira la columna de la diferencia. Trece de los quince tienen el signo negativo.
Eso significa que casi todos los mejores bateadores por calidad de contacto están consiguiendo menos de lo que sus batazos merecen. No es casualidad ni conspiración: es el efecto de mirar los extremos de una distribución. Quien golpea la pelota extraordinariamente bien tiene mucho más margen para quedarse corto que para excederse, sencillamente porque ya está arriba del todo.
Aun así, algunos casos destacan:
- Bobby Witt Jr. (−.026) y Miguel Vargas (−.025) son los que más lejos están de cobrar lo suyo.
- Fernando Tatis Jr. aparece en la lista completa con .371 de xwOBA y .343 de wOBA: −.028, la brecha más ancha de los quince. Está bateando como un jugador de primera línea y su casillero muestra quince jonrones y .788 de OPS.
Las dos excepciones
Solo dos hombres están cobrando por encima de lo que golpean, y los dos merecen matiz:
Willson Contreras, con +.020, es el único con una diferencia claramente positiva. Su wOBA de .400 lo pondría entre los cinco mejores de la liga; su xwOBA de .380, algo más abajo. Sigue siendo un bateador excelente — solo que un poco menos excelente de lo que la tarjeta sugiere.
Jake Bauers, con +.013, cuenta una historia parecida en menor escala.
Lo que esta lista te permite ver
El valor de ordenar por xwOBA es que saca a la superficie a quien la narrativa no menciona.
Alec Burleson aparece quinto de toda la liga con .385, con veintiún jonrones y un porcentaje de ponches de solo 16.7%. No es un nombre que domine las conversaciones y está golpeando la pelota mejor que casi todo el mundo.
Drake Baldwin, con .375 y 9.9% de bases por bolas, es otro que aparece por la puerta de atrás.
Esa es exactamente la función de la métrica: no sabe quién es famoso. Solo sabe cómo salió la pelota del bate.
Lo que nosotros leemos
Que la lista de los que mejor batean y la lista de los que más aparecen en los titulares no son la misma lista, y nunca lo fueron. Lo nuevo no es la discrepancia — lo nuevo es que ahora se puede medir.
Y que trece de quince cobrando por debajo de lo que golpean es un recordatorio útil de algo que decimos seguido por aquí: entre lo que un pelotero hace y lo que el marcador le reconoce hay un espacio, y ese espacio se llama béisbol.